¿Qué pasa con los trabajadores si vendo mi empresa? Lo que la ley garantiza y lo que no
Es la pregunta que más pesa a quien ha levantado un negocio con su gente. La respuesta corta: vender no despide a nadie. La larga depende de qué vendas y de lo que firmes, y aquí la tienes con los artículos que la sostienen.
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- Vender no extingue los contratos. Si vendes las participaciones de tu S.L., el empleador sigue siendo la misma sociedad y nada cambia para la plantilla. Si se vende el negocio, el comprador se subroga en todos los contratos (art. 44.1 del Estatuto de los Trabajadores).
- En la venta del negocio, los trabajadores conservan antigüedad, salario y convenio, y vendedor y comprador responden juntos durante tres años de las deudas laborales anteriores que no se hayan pagado (art. 44.3 y 44.4 ET).
- La ley no prohíbe despedir después. El nuevo dueño puede despedir o cambiar condiciones como cualquier empresa: con una causa y el procedimiento del Estatuto, o pagando la indemnización por despido improcedente (arts. 41, 52 y 56 ET).
- Si quieres más protección para tu gente que la que da la ley, tiene que estar en el contrato de compraventa: compromiso de mantener el empleo durante un plazo, con una consecuencia si se incumple.
En esta guía
- La respuesta corta: vender no despide a nadie
- Si vendes las participaciones: para tus empleados no cambia el jefe legal
- Si se vende el negocio: la sucesión de empresa del artículo 44
- ¿Puede el comprador despedir después? Lo que la ley no garantiza
- Lo que sí puedes pactar para proteger a tu equipo
- Cuándo hay que contárselo a la plantilla
La respuesta corta: vender no despide a nadie
Mucha gente cree que cuando una empresa se vende, los contratos se acaban y el comprador elige a quién quiere. No es así. En España, el cambio de dueño no extingue por sí mismo ningún contrato de trabajo. Lo que cambia, y cómo, depende de qué vendes exactamente.
| Vendes las participaciones de la S.L. | Se vende el negocio (o una parte con vida propia) | |
|---|---|---|
| ¿Quién es el empleador? | La misma sociedad, con el mismo NIF. Solo cambian los socios. | El comprador, que se subroga en los contratos (art. 44.1 ET). |
| Contratos | Siguen igual. No hay que firmar nada nuevo. | Pasan al comprador tal como están. |
| Antigüedad y salario | Se mantienen, porque el empleador no cambia. | Se mantienen: el comprador asume los derechos y obligaciones del anterior. |
| Convenio colectivo | El mismo. | El que se aplicaba, hasta que expire o entre en vigor otro aplicable, salvo acuerdo con los representantes (art. 44.4 ET). |
| Deudas laborales anteriores | Siguen en la sociedad, que ahora es del comprador. | Vendedor y comprador responden solidariamente durante tres años (art. 44.3 ET). |
| Información a la plantilla | El art. 44 no se aplica porque no hay cambio de empleador. | Obligatoria antes de la transmisión (art. 44.6 a 44.8 ET). |
Si vendes las participaciones: para tus empleados no cambia el jefe legal
Cuando vendes las participaciones, quien contrata a tus empleados es la sociedad, no tú. La sociedad sigue existiendo, con su NIF, sus cuentas en el banco y su código de cuenta de cotización. Lo único que cambia es quién es dueño de esa sociedad. Por eso los contratos, las nóminas, las vacaciones pendientes y la antigüedad siguen exactamente igual el día después de la firma.
Eso no quiere decir que nada vaya a cambiar nunca. El nuevo socio nombrará a sus administradores y dirigirá la empresa a su manera. A partir de ahí se aplican las mismas reglas que a cualquier empresa: puede reorganizar, cambiar condiciones o despedir con las causas y los procedimientos que marca el Estatuto, igual que podías hacerlo tú.
Se dice
«Al vender la empresa hay que dar de baja a todos y volver a contratarlos.»
En realidad
En una venta de participaciones no se da de baja a nadie: el empleador es la misma sociedad. En una venta del negocio tampoco: el comprador se subroga en los contratos que existen (art. 44.1 ET). Dar de baja y volver a contratar puede hacer perder antigüedad y derechos, y suele acabar en reclamación.
Si se vende el negocio: la sucesión de empresa del artículo 44
Cuando lo que se vende es el negocio, un centro de trabajo o una parte que funciona por sí sola (por ejemplo, una de tus tiendas con su equipo), entra en juego la sucesión de empresa. Es la regla que protege a los trabajadores cuando cambia el titular del negocio.
Dicho de forma sencilla: si el comprador se queda con lo que hace funcionar el negocio (el local, la maquinaria, los clientes, el equipo), se queda también con los contratos. No puede elegir a quién se lleva y a quién no por el simple hecho de comprar.
¿Puede el comprador despedir después? Lo que la ley no garantiza
Aquí está la parte que conviene oír sin adornos. La ley protege el paso de los contratos al nuevo dueño, pero no congela la plantilla para siempre. Una vez hecha la venta, el nuevo dueño tiene las mismas facultades que tenías tú:
- Cambiar condiciones importantes (jornada, horario, turnos, sueldo, funciones) cuando existan probadas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción, siguiendo el procedimiento del Estatuto (art. 41 ET).
- Despedir por causas objetivas, entre ellas esas mismas razones económicas, técnicas, organizativas o de producción (art. 52.c ET), o hacer un despido colectivo si se superan los umbrales del art. 51 ET.
- Despedir sin causa válida, con la consecuencia de que el despido se declare improcedente y tenga que readmitir o pagar la indemnización: con carácter general, 33 días de salario por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades (art. 56.1 ET). Para los contratos firmados antes del 12 de febrero de 2012, el tiempo anterior a esa fecha se calcula a 45 días por año (disposición transitoria undécima ET).
Es decir: si el comprador ya sabe que, al entrar, va a cerrar un turno o trasladar a parte del equipo, no puede esperar a firmar y hacerlo por sorpresa. Tiene que consultarlo antes. Pero consultar no es lo mismo que necesitar permiso: si cumple el procedimiento y la causa existe, puede hacerlo.
Se dice
«Si vendo, nadie puede ser despedido en X años.»
En realidad
No hay ningún plazo legal de ese tipo. La ley mantiene los contratos y los derechos el día de la venta y obliga a informar y consultar, pero no impide despedir más adelante con causa o pagando la indemnización. Si quieres un compromiso de mantener el empleo, tiene que estar firmado en el contrato.
Lo que sí puedes pactar para proteger a tu equipo
Lo que la ley no da, se puede negociar. Muchos compradores quieren conservar al equipo, porque es buena parte de lo que compran. Aprovéchalo y ponlo por escrito. Los contratos obligan a lo que dicen y las partes pueden pactar lo que quieran mientras no vaya contra la ley, la moral o el orden público (arts. 1091 y 1255 del Código Civil).
Cláusulas que puedes pedir en el contrato de compraventa
- Mantenimiento del empleo: el comprador se compromete a no hacer despidos por causas objetivas durante un plazo, o a mantener un número mínimo de puestos.
- Consecuencia si incumple: una cantidad fija (cláusula penal) o una rebaja de lo que aún te deba. Sin consecuencia, el compromiso es solo una intención.
- Centro de trabajo: que no se traslade la actividad fuera de la localidad durante un tiempo.
- Personas clave: un plan para que el equipo de confianza se quede y conozca al nuevo dueño en la transición, en vez de enterarse por sorpresa.
- Deudas laborales: quién paga lo que se descubra después y con qué tope, para que los tres años del art. 44.3 no te sorprendan.
Ojo con el otro lado: un comprador que te pide que despidas antes de la venta para recibir la empresa «limpia» te traslada a ti el coste y el riesgo. Un despido sin una causa real puede declararse improcedente, y la indemnización la pagarás tú. Habla con un abogado laboralista antes de aceptar algo así.
Cuándo hay que contárselo a la plantilla
La ley no fija un número de días, pero sí un orden: antes de la firma, no después. En la venta de participaciones este deber del art. 44 no se aplica, porque el empleador no cambia. Aun así, tu plantilla se acabará enterando, y es mejor que lo haga por ti. Cuándo y cómo contarlo, sin que se filtre antes de tiempo, lo explicamos en ¿se enterarán mis empleados de que vendo?.
Durante la revisión del comprador también circularán datos de tus empleados (nóminas, contratos). La ley presume lícito comunicarlos en una transmisión de negocio solo en la medida en que sean necesarios para la operación, y si la operación no se cierra, quien los recibió debe borrarlos de inmediato (art. 21 de la Ley Orgánica de Protección de Datos). Al principio, mejor tablas sin nombres.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa con los trabajadores si vendo mi empresa?
Si vendes las participaciones de tu S.L., nada: el empleador sigue siendo la misma sociedad. Si se vende el negocio, el comprador se subroga en los contratos con su antigüedad, salario y convenio (art. 44 del Estatuto de los Trabajadores). En ningún caso la venta extingue por sí misma los contratos.
¿Puede el nuevo dueño despedir a mis empleados después de comprar?
Sí, con las mismas reglas que cualquier empresa: por causas objetivas o disciplinarias con el procedimiento del Estatuto, o pagando la indemnización si el despido es improcedente (arts. 52 y 56 ET). Si prevé medidas laborales por la compra, tiene que consultarlas antes con los representantes (art. 44.9 ET). Para ir más allá, pacta un compromiso de empleo en el contrato.
¿Mis empleados pierden la antigüedad si vendo la empresa?
No. En la venta de participaciones el empleador es el mismo. En la venta del negocio el comprador asume los derechos y obligaciones laborales del anterior (art. 44.1 ET), antigüedad incluida.
¿Puede el comprador cambiarles el convenio?
En la venta del negocio, la plantilla sigue con el convenio que tenía hasta que expire o entre en vigor otro que le sea aplicable, salvo acuerdo de empresa con los representantes una vez hecha la sucesión (art. 44.4 ET).
¿Quién paga las deudas con los trabajadores anteriores a la venta?
En la venta del negocio, vendedor y comprador responden solidariamente durante tres años de las deudas laborales anteriores que no se hayan pagado (art. 44.3 ET): el trabajador puede reclamar a cualquiera de los dos. En la venta de participaciones, las deudas siguen en la sociedad. Quién lo asume al final entre vosotros se pacta en el contrato.
¿Tengo que avisar a mis empleados antes de vender?
Si se vende el negocio, sí: a los representantes de los trabajadores o, si no hay, a los afectados, con antelación suficiente y antes de la transmisión (art. 44.6 a 44.8 ET). Si vendes las participaciones, ese deber no se aplica, aunque conviene planificar cómo y cuándo contarlo.
¿Y si soy autónomo y traspaso mi negocio con empleados?
Es una sucesión de empresa: el nuevo titular se subroga en los contratos y respondéis los dos tres años de las deudas laborales anteriores (art. 44 ET). Lo vemos con detalle en la guía de cómo traspasar un negocio.
Fuentes
- Estatuto de los Trabajadores (RDL 2/2015), texto consolidado: arts. 41, 44, 51, 52, 56 y disposición transitoria undécima
- Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales: art. 21
- Código Civil: arts. 1091 y 1255
Esta guía explica la ley española en general a la fecha indicada arriba. No sustituye el consejo de un abogado, gestor o asesor fiscal que conozca tu caso: los plazos, los contratos y la comunidad autónoma cambian la respuesta.