¿Quién ve mis datos cuando vendo mi empresa? Quién tiene la información, quién la controla y cómo saberlo

Para vender una empresa hay que enseñarla. La preocupación de fondo es otra: cuando tus papeles empiezan a circular, ¿quién los tiene, quién manda sobre ellos y cómo te enteras de quién ha mirado qué? Aquí tienes la respuesta, fase a fase.

Actualizado el 9 min de lecturaNormas comprobadas en el BOE el

En 30 segundos

  • Una venta bien hecha enseña la empresa por fases: primero un resumen sin nombre, después el nombre y las cifras a quien firma un acuerdo de confidencialidad, y los documentos a fondo solo a quien va en serio.
  • Lo que más se escapa no es lo que se roba, sino lo que se reenvía: un PDF mandado por correo a varios intermediarios ya no lo controlas. Una carpeta de documentos en la que tú das y quitas permisos, y que registra quién abre cada archivo, te devuelve ese control.
  • Los datos de tus empleados y clientes son datos personales. La ley presume lícito enseñarlos en una transmisión de negocio solo si son necesarios para la operación, y quien los recibe debe borrarlos si no se cierra (art. 21 LOPDGDD).
  • Sobre tus propios datos personales tienes derecho a pedir acceso, rectificación, supresión, limitación, portabilidad y oposición, con respuesta en un mes (arts. 12.3 y 15 a 21 del RGPD).
En esta guía

El problema: tu información acaba en sitios que no controlas

Piensa en cómo circulan los papeles en muchas ventas. Le das tus cuentas a un intermediario. Él se las pasa a un colaborador en otra provincia, que se las enseña a tres compradores, que se las reenvían a su asesor y a su banco. Al cabo de un mes no sabes quién tiene tus números, a quién pedir explicaciones ni quién responde si algo se filtra.

Vender exige enseñar, eso no tiene remedio. Lo que sí tiene remedio es cuánto enseñas, a quién y cuándo, y poder comprobar después qué ha visto cada uno. Para eso sirven tres herramientas: el anuncio sin nombre, el acuerdo de confidencialidad y una carpeta de documentos con permisos y registro (lo que en inglés se llama data room, «sala de datos»).

Quién ve qué, fase a fase

FaseQuién la veQué debería ver
1. AnuncioCualquiera que busque empresas.Sector, zona aproximada, tamaño y cifras en rangos. Nada que identifique la empresa.
2. InterésLos compradores que tú aceptas.Las mismas cifras con más detalle y tus respuestas a sus preguntas. Todavía sin nombre.
3. Confidencialidad firmadaEse comprador concreto.Nombre de la empresa, tu contacto, cuentas resumidas.
4. Revisión a fondoEl comprador y sus asesores, con el mismo deber de reserva.Los documentos que necesite, carpeta a carpeta. Datos de personas, al principio sin nombres.
5. CierreComprador, notario y asesores de ambas partes.Todo lo necesario para firmar.
Qué información enseñar en cada fase y a quién.

El orden importa más que los detalles: nada que identifique la empresa antes de la confidencialidad y nada delicado antes de que el comprador haya demostrado que va en serio (por ejemplo, con una carta de intenciones). Lo explicamos en NDA y carta de intenciones.

Enseñar por fases, con acuerdo firmado y con permisos por carpeta, son esas medidas razonables. Mandar las cuentas por correo a quien las pida es lo contrario, y luego cuesta más reclamar.

Los datos de tus empleados y clientes no son solo tuyos

Las cifras de tu empresa son información de negocio. Pero en la carpeta también acabarán nóminas, contratos de trabajo, listados de clientes con nombre y teléfono. Eso son datos personales de otras personas, y su protección no depende de lo que firmes con el comprador.

  • Solo lo necesario. Para valorar tu plantilla, al comprador le basta saber puesto, antigüedad, salario y tipo de contrato. Los nombres, DNI y direcciones pueden esperar a la fase final.
  • Clientes con código. «Cliente A: 18 % de las ventas, contrato hasta 2028» dice lo mismo que el nombre y no le da al comprador una lista para llamar.
  • Borrado si no se cierra. Recuérdaselo por escrito al comprador que se retira: la ley le obliga a suprimir los datos de inmediato.
  • Todos los que tocan los datos guardan secreto. Responsables, encargados y cualquier persona que intervenga en el tratamiento están sujetos a un deber de confidencialidad, que sigue después de terminar su relación (art. 5 LOPDGDD).

Quién ve qué en EmpresaALaVenta

Esto es lo que ocurre con tu información si vendes con nosotros. Solo contamos lo que hace la web hoy.

QuiénQué veQué puede hacer con los documentos
Cualquier visitanteTu ficha anónima: a qué se dedica la empresa y sus cifras principales, sin el nombre real.Nada: no ve la carpeta de documentos.
Un comprador interesadoLa ficha y un nombre anónimo tuyo. Tu nombre, el de la empresa y tu teléfono, solo cuando tú aceptas hablar con él y él firma la confidencialidad.Solo abre las carpetas que tú le abras, y solo después de firmar. No puede subir ni dar acceso a otros. Puede pedirte documentos que falten.
Tu asesorTodo.Ve, sube y sustituye documentos, y puede dar o quitar acceso a compradores, mientras sea tu asesor.
Tu gestoríaTodo.Ve, sube y sustituye documentos, pero no puede dar acceso a compradores.
Quién puede hacer qué con tu información en la web.
  • Tú das y quitas permisos. Puedes abrirle a un comprador toda la carpeta o carpeta a carpeta, y quitarle el permiso cuando quieras: deja de ver esa carpeta al momento.
  • «Quién ha visto qué». Cada vez que un comprador abre o descarga un archivo queda apuntado con la fecha y la hora, y lo ves en tu carpeta.
  • La firma queda registrada. Al firmar el acuerdo de confidencialidad, la web guarda la fecha, una huella de la dirección IP y una huella del documento firmado.
  • Los archivos no son públicos. Solo se abren a través de la web, que comprueba antes los permisos y la confidencialidad firmada de quien los pide.
  • No vendemos tus datos ni los usamos para publicidad de otras empresas. Los proveedores que nos ayudan a guardar la información y a enviar correos solo pueden usarla para eso, y están en la Unión Europea o con garantías equivalentes. Todo está en nuestra política de privacidad.

Tus derechos sobre tus propios datos

Tu nombre, tu teléfono, tu correo y los mensajes que envías son datos personales tuyos, y quien los guarda (cualquier plataforma, intermediario o asesor) tiene obligaciones contigo.

Si crees que no se han respetado, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (art. 77 RGPD). Pregúntale lo mismo a cualquier intermediario al que entregues tus papeles: dónde los guarda, quién los ve y cómo los borra si no hay venta.

Lista rápida antes de enseñar nada

  • Anuncio sin nombre, sin fotos reconocibles y con la zona tan vaga como haga falta.
  • Acuerdo de confidencialidad firmado antes de dar el nombre, con prohibición de contactar con tu gente y obligación de devolver o destruir la información.
  • Documentos en una carpeta con permisos, no en adjuntos de correo.
  • Nóminas y clientes sin nombres hasta la fase final.
  • Una sola persona de confianza que sepa todo (tu asesor), no varios intermediarios con copias.
  • Revisar el registro de accesos: si un comprador descarga todo en una hora y desaparece, pregunta.
  • Al retirarse un comprador, pedirle por escrito que destruya lo recibido y te lo confirme.

Cuándo y cómo contárselo a tu plantilla, sin que lo sepa antes por otro lado, está en ¿se enterarán mis empleados de que vendo?. Y si quieres empezar con tu ficha anónima, entra en vende tu empresa.

Preguntas frecuentes

¿Quién puede ver mis cuentas cuando pongo mi empresa en venta?

Depende de cómo vendas. Con un anuncio anónimo, cualquiera ve cifras en rangos sin saber qué empresa es. El nombre y las cuentas solo deberían verlos los compradores que tú aceptes y que firmen un acuerdo de confidencialidad, y los documentos a fondo, solo los que van en serio.

¿Puedo enseñar las nóminas de mis empleados a un comprador?

La ley presume lícito comunicar datos personales en una transmisión de negocio si son necesarios para la operación, y obliga a borrarlos si no se cierra (art. 21 LOPDGDD). Enseña solo lo necesario: al principio, puesto, antigüedad y salario sin nombres.

¿Qué es un data room?

Una sala de datos: una carpeta online con los documentos de la empresa en la que el vendedor decide qué ve cada comprador. Las buenas registran quién abre cada archivo y permiten quitar el acceso en cualquier momento.

¿Puedo saber qué documentos ha visto cada comprador?

Si usas una carpeta de documentos con registro, sí. En EmpresaALaVenta cada apertura o descarga de un comprador queda apuntada con fecha y hora, y lo ves en «Quién ha visto qué». Si mandas los archivos por correo, no hay forma de saberlo.

¿Qué pasa con mis documentos si el comprador se retira?

Lo que diga el acuerdo de confidencialidad: lo normal es que tenga que devolver o destruir todo y confirmarlo por escrito. Si recibió datos personales de empleados o clientes, la ley le obliga además a suprimirlos de inmediato (art. 21.2 LOPDGDD). Quítale también el acceso a la carpeta.

¿Puedo pedir que borren mis datos?

Sí. Tienes derecho de supresión, además de acceso, rectificación, limitación, portabilidad y oposición (arts. 15 a 21 RGPD), con respuesta en un mes (art. 12.3 RGPD). Hay datos que la ley obliga a conservar un tiempo, como las facturas.

Fuentes

  1. Reglamento (UE) 2016/679, General de Protección de Datos (RGPD): arts. 5.1.f, 12.3, 15 a 18, 20, 21, 28 y 77
  2. Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales: arts. 5 y 21
  3. Ley 1/2019, de Secretos Empresariales: art. 1

Esta guía explica la ley española en general a la fecha indicada arriba. No sustituye el consejo de un abogado, gestor o asesor fiscal que conozca tu caso: los plazos, los contratos y la comunidad autónoma cambian la respuesta.

Cuando estés listo

¿Piensas en traspasar o vender? Apunta tu negocio y te avisamos al abrir.

Tu negocio aparece sin nombre ni datos que lo delaten. Tú decides quién ve más, y solo después de que firme un acuerdo de confidencialidad.

Apuntar mi negocio

Sigue leyendo